La FACSO forma desempleados
- Quinto "B"
- 19 jul 2019
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Por: Diego Álvarez
Campo laboral
Cuesta pensar que hay muchos licenciados la profesión para la que estudiaron, pero en el país, faltan empleos. Y, sin duda alguna, uno de los campos laborales más complejos es al que se enfrentan los licenciados en Comunicación Social. Usted se ha preguntado ¿Qué hace un periodista o comunicador social para ejercer su labor después de recibir su título?


La cifra de desempleo de los últimos años ha aumentado en Ecuador. Y es de gran preocupación para los estudiantes universitarios salir en busca de empleos que no existen. La angustia provocada por no obtener un trabajo –sin tomar en cuenta si es bueno o no- se evidencia claramente en las cifras que nos ofrece el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC). El sector informal ha incrementado en este 2019. Estas estadísticas toman en cuenta a tan solo el 66,5% de la población. Los trabajos de carácter estables o remunerados con un sueldo fijo representan a menos del 46% de esa población en el país. Ellos están inscritos en el INEC como ciudadanos que trabajan o están buscando trabajo. Este último grupo denota la existencia en personas incluidas en estas cifras que se encuentran en paro laboral.
En esta situación se encuentran los futuros comunicadores. Para Daniel Cárdenas, quien estudio hasta el octavo semestre de la carrera y actualmente labora como periodista deportivo, el campo laboral es escaso. Existen medios muy reconocidos que exigen que el profesional sea joven, y que, además, tenga bastante experiencia laboral. Es decir, que aquellos estudiantes que se dedicaron a sacar buenas notas en la carrera, y no a conseguir experiencia, se le dificulta mucho esto de conseguir trabajo. Aun así, existen otros medios con más oportunidades, pero estos, por lo general, no ofrecen paga fija. En ocasiones, el periodista debe ser freelancer, o sea, trabajar por chauchitas.
La angustia de graduarse
En las aulas de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Central del Ecuador se percibe la angustia de los estudiantes. Candy Angulo, con 21 años de edad, cursa en quinto semestre de la carrera de Comunicación Social. Comenta: “Me preocupa bastante porque la afluencia de graduados es amplia; últimamente hay más y más graduados. Es difícil conseguir un trabajo, ahora exigen títulos de mayor nivel como las maestrías. Y, no todos tenemos la posibilidad de seguir una directamente después de graduarnos.”
"No conozco ningún mecanismo de inserción laboral que tenga la universidad". (Candy Angulo, estudiante de Comunicación Social en la UCE)
A su compañero, Juan Baldeón de 20 años, comparte la preocupación de un escaso campo laboral, y agrega que la única manera de laborar es “que nos vendamos a un medio de comunicación privado y suframos explotación laboral; lo que muestra un panorama muy triste para nosotros, los futuro periodistas.”
Este malestar generalizado en muchos de los estudiantes de la carrera se explica desde la psicología. La psicóloga Gema Sánchez Cuevas considera que cuando una persona busca empleo por primera vez o ha trabajado durante años y repentinamente se encuentra en una situación de desempleo puede llegar a experimentar una serie de trasformaciones emocionales, psicológicas y sociales. No en balde, La Asociación Psicológica Americana (APA) afirma que: “las personas desempleadas corren el doble del riesgo que las personas empleadas de sufrir problemas psicológicos tales como depresión, ansiedad, síntomas psicosomáticos, bajo bienestar psicológico y pobre autoestima.” Lo expuesto anteriormente, podría explicar la cantidad de personas que abandonan la carrera, o el caso de varios estudiantes que pierden el interés por la carrera.
Cuando el profesional logra evadir la barrera del desempleo, se encuentra con otros obstáculos que impiden su buen ejercicio. Daniel Cárdenas ha pasado por muchas experiencias en los medios de comunicación, y a estas se le suman las de sus compañeros. Ha visto casos de quienes “vivieron un infierno en sus primeros meses de trabajo, porque compañeros con más trayectoria le hacían la vida imposible o le molestaban; y era porque pensaban que les quitarían el puesto”.
Si bien es cierto, un factor importante a considerar es la formación estudiantil. La Facultad de Comunicación Social lleva sobre sí varias críticas en cuanto a su modelo educativo y sus programas de inserción laboral en los énfasis que oferta a los estudiantes. Muchos, no comprenden la utilidad o necesidad de una división entre: Comunicación Organizacional, Educomunicación y Periodismo. Y para estudiantes como Juan Baldeón, esto solo contribuye a que los graduados sean menos competentes.
"Los énfasis contribuyen a debilitarnos profesionalmente, por eso no podemos hacer nada bien". (Juan Baldeón, estudiante de Comunicación Social en la UCE)
Mecanismos de inserción laboral
La Universidad Central del Ecuador, y particularmente la FACSO, no cuenta con un programa, más allá de las practicas pre profesionales, que brinde esa experiencia laboral que tanto se exige en los medios de comunicación. Pero ante este panorama tan gris, Alejandro Alvarado, de 38 años, graduado en el énfasis de periodismo, asegura que no le resulto difícil conseguir empleo, ya que, sus pasos en la profesión iniciaron muchísimo antes de graduarse. Muchos estudiantes, en los que me incluyo, intentamos crear proyectos o iniciativas -muchas veces con poco éxito- con el fin de adquirir experiencia, ese plus que necesitamos.
Como revisamos, Ecuador no presenta demasiadas oportunidades para profesionales con título de tercer nivel. Oscar López, es uno de los estudiantes que ve necesidad de más títulos o cursos que complemente los estudios de un comunicador o periodista. La competencia es demasiado dura. Pero en otros lugares no sucede eso. Jean Dany Álvarez Ordoñez, con 25 años de edad, estudia en la Fundación Universitaria de Popayán (Colombia), y asegura que allá resulta fácil adecuarse a un empleo con un título de tercer nivel siempre y cuando uno tenga el nivel de conocimientos que se exigen para graduarse.
Otro es el caso de la Pontífice Universidad Católica del Ecuador. Samantha Romero, estudiante de la institución, nos comenta que existen programas de trabajos para estudiantes. Uno de ellos se basa en un programa de becarios al cual pueden postular los estudiantes con las mejores notas. Estos trabajos vinculan al estudiante a su campo laboral, en distintos tipos de puestos, con base en su carrera, en función de sus horarios de estudio, y con un salario básico mensual. Pero ahí no quedan las oportunidades, ya que existe una feria de empleos a la que pueden aplicar los estudiantes y graduados de la institución. Ellos pueden ingresar a una plataforma virtual en la que ingresan con un código que la universidad les brinda. Allí pueden crear una hoja de vida y esta podrá ser analizada -sin importar la experiencia laboral- por varias empresas que tienen convenios con la PUCE.
Muchos problemas, pocas soluciones. Ni el estado, ni la universidad, ni la facultad parecen preocuparse. Lo que resta, es el autoaprendizaje y el voluntariado para no quedar fuera de esta competencia laboral.
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