CHONE: MAGICA CIUDAD DE GENTE ENCANTADORA
- Quinto "B"
- 25 jul 2019
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Por: César Alomoto
Entre los diversos pueblos y ciudades que adornan al corazón de la costa ecuatoriana, Manabí, se encuentra escondido la “tierra de los naranjos en flor” conocida como Chone. Lo que hace especial a este cantón, aparte de sus hermosos paisajes y exquisita gastronomía, es su gente que muestra su gran corazón para poder salir adelante en sus vidas, de las que se originan diversas historias que hacen único a este rincón del país, unos han dejado un legado que se basa en la ayuda a otros de diversas formas y también han tenido que salir de su tierra a otras partes del país o del mundo pero nunca olvidando sus raíces manabas y sobretodo, choneras.
Viajando por lo menos 6 horas en auto desde Quito, después de atravesar la fría cordillera y el cálido Santo Domingo, vamos entrando a tierras montubias pasando por pueblos que se asemejan bastante como son El Carmen y Flavio Alfaro; a lado del camino vemos pasar un gran número de buses interprovinciales que tenían marcado varios destinos de la Costa y la Sierra ecuatoriana. Nosotros teníamos solo un destino marcado, Chone.
Se pensaría que estaríamos viendo un sol radiante acompañado de un toque de calor a pocos kilómetros de nuestro destino pero no fue así debido a una fuerte lluvia que dificultaba nuestro viaje por la carretera. Afortunadamente, logramos llegar bien al cantón Chone donde ya había bajado la llovizna. A pesar de esto, entraba las ganas de algo frio, el calor se hacía presente siempre. Afortunadamente, si caminas por estas calles, siempre vas a tener cerca un carrito del típico helado chonero, Ariolfo Garranza Coronel, mientras nos servía este delicioso postre, nos cuenta que ya lleva más de 35 años en este trabajo, siguiendo los mismos pasos de su padre quien les dejo de enseñanzas esta rica tradición, la cual también paso al resto de sus hermanos con los que recorren la ciudad vendiendo todo el día.
La familia destaca aquí por su amor entre todos los miembros de ella, nadie es un familiar muy lejano aquí, el primo es como un hermano como también los tíos/as son como segundos padres, no importa si son muchos. Viviendo en casi pleno centro de Chone, nos encontramos con la familia Arteaga-Castillo; Ruth Esmelda Castillo de 78 años, nos cuenta que vino a vivir del campo a la ciudad hace casi cincuenta años para poder ejercer su profesión de docente que ya lo venía haciendo un poco desde el campo. Para ella, su profesión de maestra fue lo mejor de vivir en Chone cuando ella trabajaba en el colegio Eugenio Espejo. Igualmente su hermana, Esdrina Castillo de Alava también se ha destacado como maestra primaria por casi cuarenta años, Doña Esdrina nos menciona que la vida en Chone es complicada debido a problemas como la falta de apoyo del gobierno en situaciones como las intensas lluvias y el terremoto de 2016. En la sala de su casa, se encontraba también una de sus hijas que había viajado de Quito a su tierra de nacimiento con su familia aprovechando el feriado. Ruth Teresa Arteaga, la segunda de cinco hijas, nos contaba que ella viajo a la capital apenas después de que se habría graduado del colegio en 1986; menciona también que Guayaquil era una opción. Para ella, el llevar estas raíces manabas es una mezcla de orgullo y nostalgia porque el mencionar el nombre de Manabí y sobretodo de Chone, le mueve el corazón. Esto último recuerda la frase muy conocida de “cien por ciento chonero”.
En varias personas se pueden ver el rasgo de colaboración con el resto o hacer algo en beneficio de la sociedad, Cabe mencionar a dos personas que han logrado este rasgo de ayudar a otros, la Dra. Bella Coppiano, quien falleció exactamente hace dos años, se destacó en el ámbito de la medicina logrando llegar a dirigir el Centro de Salud de Chone y el Área #3 de Salud de Manabí pero lo que más la distinguía era su gran amabilidad y responsabilidad en el momento de ejercer su profesión para beneficio de los ciudadanos. Otro chonero que ha destacado, esta vez en el mundo exterior ha sido José Andrade, profesor asociado y director del Laboratorio de Geo mecánica en “California Institute of Technology” en los EE.UU., él ha colaborado para varios proyectos de la NASA y logró llegar a ser parte de los primeros rectores de YACHAY.
Y entrando en lo extraño en un buen sentido, Chone es conocido porque albergar muchos nombres no tan comunes. Desde un juez llamado Adolfo Hitler Flores de Valgas, quien su padre oía en la radio este nombre por lo que decidió ponerle, cercano a él se encuentra su hermano llamado Querido Ecuador Flores de Valgas. Por otros lares, esta Alka Selzer, ya que estas pastillas eran las únicas que curaban el dolor de parto de su madre y por un partido entre Barcelona y Emelec sin ganador, nació Justo Empate Pihuave.

Es lindo visitar los lugares más turísticos como Manta, Portoviejo o Bahía de Caráquez, pero también deberíamos tomarnos un rato del viaje que hagamos para pasar por pequeños pueblos como Chone, Rocafuerte, Calceta o Tosagua. Quien sabe que historias o paisajes podamos encontrar allí.
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