top of page
Buscar

A través de las mujeres

  • Foto del escritor: Quinto "B"
    Quinto "B"
  • 21 jul 2019
  • 4 Min. de lectura

Por: Kimberly Vargas.


En Ecuador 6 de cada 10 mujeres han vivido algún tipo de violencia por diversas causas, esto según la Agenda Nacional de las Mujeres y la igualdad de género. Con este antecedente me dirigí a Checa parroquia ubicada al oriente de la capital, la cual cuenta con más de un siglo de vida, y la violencia en las mujeres se ha ido incrementando.

Con franjas climáticas que varían entre el frio del páramo, Checa cuenta con distintos sectores Rurales donde acudí el día 23 de junio para conocer la historia de varias mujeres que se encuentran o se habían encontrado en uno de los actos más humillantes para la mujer como lo es la violencia.

En una época en la que hablamos de respeto a los derechos humanos, la mujer no ha dejado de ser un instrumento a la merced del hombre, menos preciada en muchos casos, razón por la cual existen elevados índices de violencia física psicológica, sexual y patrimonial. Esta es una realidad en la parroquia de Checa que ha venido desde tiempos atrás y se acrecienta, Checa cuenta con 8980 habitantes de los cuales 7500 son mujeres, las cuales fueron el publico objetivo en este reportaje.




La violencia doméstica es provocada por el alcohol y las drogas

El alcohol y las drogas son factores de riesgo, ya que reducen los umbrales de inhibición, pero no producen la violencia. Muchos golpeadores no abusan ni de las drogas ni del alcohol y muchos abusadores de drogas o alcohol no son violentos. Son dos problemas distintos que deben ser tratados por separado. En el caso de María Clemencia, el alcohol ha traído las peores consecuencias y vivir en reiteradas escenas de violencia protagonizadas por su hijo el cual llega a altas horas de la noche a reclamarle y querer agredirle lo cual llego a graves consecuencias por las que María Clemencia tuvo que acudir a pedir ayuda poniéndole una denuncia, esto fue lo que conto:

Mi hijo sabe venir borracho a querer pegarme o agredirme, a mí que soy su madre. Ya no hacía caso y me fui a denunciar, yo ya no quería saber nada, él me ha tratado muy mal”

La violencia doméstica sólo es un problema familiar

En la sociedad siempre ha existido disputas por el dinero, en el caso de María Axila, esto se ha tornado en un ambiente de violencia en su familia, en situaciones muy penosas ya que la madre aún se encuentra con vida. María que es oriunda del barrio y no tiene hijos ni esposo, y ha tenido que pasar por muchas adversidades las cuales le obligaron a quedarse en casa junto a sus hermanos. María Axila nos cuenta:

La única solución está en el momento que mama decida que eso se va a repartir o si eso se queda así. Es un problema que me va adiestrando y ayudando a ser yo misma, debo saberme fortificar en lo que es bueno y lo que es malo, realmente es el respeto a sus progenitores, porque yo no me puedo ir contra la voluntad de ellos

Para María Axila ser mujer es un don que Dios le ha regalado, donde debe luchar y enfrentar los problemas que se le presentan con valentía y no con violencia, a eso ella lo llama sabiduría.

La mujer maltratada no podría dejar a su abusador

Muchas mujeres dejan a sus parejas y las que se divorcian por abuso eligen no hablar de la violencia. Sin embargo, existen razones sociales, económicas, culturales, religiosas, legales y/o financieras que mantienen a las mujeres dentro de la relación. En el caso de María Elena Guagrilla presidenta del barrio Lalagachi es víctima de agresión debido a su bajo nivel económico tuvo que callar por sus hijos por el miedo a verlos con hambre. Elena es claramente un ejemplo de superación, ahora su esposo ya no está y para ella se acabó uno de los tormentos, ella nos cuenta su historia:

“El maltrato físico es algo horrible, porque yo he sufrido en carne propia, por eso le digo ahora me quede sola, mi esposo está en el cielo, ya no soy maltratada. Que le peguen a uno…(llora), los ojos hinchados, todo eso es horrible, en realidad es una barbaridad. Claro que hay mujeres que tienen la culpa, pero no es para que le traten así...”

Maria Elena a raíz de la muerte de su esposo busco un lugar de trabajo para salir adelante, pero nos cuenta que ella nunca denuncio:

“El mantenía a la familia, pero yo nunca denuncie luego él estaba enfermo. Ay, como le digo, me sentía sola, no tenía quien me apoye, para mi todo esto es muy doloroso recordar, pero tengo que desahogarme y decir la realidad, yo le aconsejo que no sufra como yo he sufrido, si hay problemas, pero ninguna mujer tiene que ser golpeada

Una historia diferente

Mónica Tocain, oriunda de la parroquia de Checa, fue una de las mujeres que no ha sufrido violencia en su familia, nos manifiesta que los problemas que ha tenido se han solucionado a manera de conversa sin acudir a violencia, física ni psicológica. Para Monica ser mujer es saber comprender y afrontar los problemas, también nos dijo:

Ser mujer es ser madre, ocuparse de las labores domésticas y respetarse a uno mismo”


Ante esta situación, podemos preguntarnos en qué medida el surgimiento de movimientos de la sociedad civil puede contribuir a mejorar el acceso de las mujeres víctimas de violencia a tipos de servicios y dispositivos en Checa, ya que para que la violencia acabe debemos ayudarnos entre todas y así ya no ser mas victimas de este acto humillante, las mujeres ya no deben callar.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Trotando hacia un posible futuro.

Realizado por: Jhonny Xavier Sangacha Sangacha A las 5 de la mañana se levanta Andrés Valenzuela un joven de 21 años de la provincia de...

 
 
 

Comments


©2019 by Oh currantes!

bottom of page